sábado, 28 de marzo de 2015

"LA FOH!TACA DEL DÍA"

Hoy cambiamos de tema y como no, toca Semana Santa.
Vista a mi manera en este caso trepidando la máquina a drede.
Espero os guste esta serie.
Tambores en el pregón


miércoles, 18 de marzo de 2015

ALIAGA PUEBLO (TERUEL)

LUCES Y SOMBRAS

ALGUNA VEZ ESTUVO ABIERTA

SUBIDA AL CASTILLO

PASADIZO

MARCA LA HORA

PASO EXTREMO

VENTANAS Y ALERO

LA LLAMAN LA PORRA

NOS VIGILAN

REMANSO DE PAZ

"LA FOH!TACA DEL DÍA"

La Bodega del Jardín

ALIAGA (Teruel)

En dos entregas publicaré unas fotos de un viaje reciente a Aliaga (Teruel), a su central térmica abandonada y un paseo por el pueblo.
Hoy publico las de la central. Espero os gusten.

Agua, necesaria vida

Produjeron miles de kilovatios

Más de 30 años de abandono

Todo tiene un final

Se apago para siempre

Restos de sujeción

Miradas sin fin

En su día dio luz

viernes, 6 de marzo de 2015

COLECCIÓN POSTALES DE ZARAGOZA

Estimados amigos la edición de 10 ejemplares de 52 fotografías de Zaragoza,
en edición de lujo ha sido un exito.

¡¡Aprovechad solo queda una colección!!

Esta edición no se volverá a repetir.

En preparación la segunda serie de 48 postales para hacer
un total de 100 imágenes de Zaragoza con las mismas características.

¡¡¡Se aceptan encargos!!

Características de la edición:
- Tamaño 12x17 cm. (postal)
- Papel arte de Acuarela Canson de Gvarro.
- Firmadas y numeradas.
- Con certificado de autenticidad.
- En caja de madera.

Precio: 100 Euros.

Se asignarán por orden de pedido.
Gracias por vuestro tiempo.

Os adjunto varias para que os hagáis una idea.



"LA FOH!TACA DEL DÍA"

Hoy empezamos una nueva serie, en esta ocasión
Establecimientos con Historia de Zaragoza.

Cestería en la calle El Temple

martes, 3 de marzo de 2015

"VISIONES DE UNA EVIDENCIA"


El Ebro, un río crecido
Eugenio Mateo

Se sabe que aguas arriba, en el cielo se han abierto las compuertas de emergencia y debajo, en la tierra, receptiva y sumisa, sufren  de hartazgo los cauces desbordados, desafiando a las orillas con aire de matón, como un borracho desabrido que no se cansa de beber.

El Padre Ebro desata su furia milenaria y llega, inclemente, a reclamar lo que ya  no es suyo. Ingrata circunstancia es ser ribereño cuando el patrón acuático  se enfada y lo que siempre fue un ademán permanente en el hombre por la búsqueda del agua, se resume  a veces en escuálidas motas que quieren resistir y se disuelven en el empeño contra la crecida.

La visión muy diferente de Miguelón Sanz describe la asfixia de unas tierras anegadas por el manto acuático de la devastación y extraen el reflejo de plata que lo emboza.













Aún se acuerdan los sotos de antiguas avenidas, permanece una rémora de humedad en sus raíces, pero eran tan casuales como el capricho mismo de la antigua naturaleza. Ahora, se repiten en el tiempo con cadencia sospechosa;  apenas se han secado las tierras inundadas y aparece de nuevo la ola de Neptuno para dejar constancia de que los dioses existen, divinidades que quieren mundos sumergidos en abismos de cieno sin calado. Algo ha cambiado para que llover haya perdido su sentido amigo.  Las borrascas del Atlántico que cruzaban pausadas nuestras tierras han devenido en diluvios, y de eso, ¡ay! , sólo entendía Noé. Últimamente, cuando llueve, “pozalea”, expresión baturra donde las haya, y no hay que ser un entendido para observar la transformación de nuestro clima.

La imagen de esta bravura de un rio vivo posiblemente cause envidia en otros pagos sedientos, a veces la opulencia puede ser malentendida. Hay que ser de aquí para entender de estíos y hay que ser imbécil para confundir inundaciones con trasvases. La devastación es más cruda que el sarcasmo. Desconozco de obras y dragados, el debate sobre el cauce me excede, pero no pueden extrañarme los detritos de un río que envejece, ni los nuevos ciclos de lluvia que lo ahogan.

Sobrecoge el desparrame del agua por los sembrados y se presiente la fuerza de los brotes en los chopos de ribera. Es una corriente de lenguas viscosas que discurre como una mar que   presiente al  lejano e infinito azul, en avance conquistador o tal vez, reconquistador. La naturaleza es una caja de sorpresas permanente.  La génesis de todo lo que fue y el epílogo de lo que falta por venir  nos hacen guiños para llamar la atención sobre lo que podemos encontrar dejando que la vista se vea  arrastrada por la riada que lleva prisa.